Riego de Praderas, Consideraciones Operacionales

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Los sistemas lecheros están en una constante búsqueda de alternativas de distinto ámbitos que permitan estructurar lecherías rentables y sustentables en el largo plazo. Un primer paso es definir el sistema productivo

a adoptar es decir “tener claro cómo voy a producir leche”, esto significa seleccionar el tipo de vaca (nivel productivo litros y sólidos), sistema de partos (todo el año, biestacional o estacional), carga animal, manejo de reposición y machos, todo esto considerando aspectos tales como tipo de suelo, zona geográfica, infraestructura y maquinaria, capacidad de los equipos de trabajos e incluso los intereses o expectativas del dueño. En este sentido, todos los sistemas tienen como objetivo lograr utilidades y cada sistema tiene sus propios indicadores y metas claves que permiten lograr dichos objetivos. Estos indicadores son bien conocidos y posibles de lograr, y dentro de ellos la producción de Kg MS/há de pradera es clave e independiente del sistema productivo escogido. Es por ello que el primer gran esfuerzo que se debe realizar es mejorar la productividad de la pradera a través del manejo de pastoreo, control de malezas, fertilización e incorporación de especies forrajeras, la lógica es que en la medida que más producen las praderas más vacas puedo tener y así más leche a bajo costo puedo producir y con ello optimizar utilidades.

Una de las limitantes para la producción de pasto es el déficit de agua, cuyo efecto se nota claramente en el verano, donde baja drásticamente el crecimiento de la pradera producto de la falta de lluvias. En la actualidad la sequía ha adquirido un gran protagonismo, dadas las condiciones secas de los últimos veranos; además de la problemática mundial del calentamiento global y sus efectos. (Grafico 1)

GRAFICO 1. PRECIPITACIONES MENSUALES PROMEDIO ZONAS DE PAILLACO, LA UNIÓN, OSORNO AÑO 2018 Y 2019

 

 

Debido a esto, existe consenso general que la implementación de riego en praderas aumentará la producción de kilos de materia seca de la pradera en los periodos con déficit hídrico, por lo tanto el riego puede ser considerado como una fuente de alimento adicional.

En este escenario, en el presente artículo asumiremos que el sistema de riego ya está instalado, y nos enfocaremos en analizar la dinámica de operación y así poder aclarar el por qué regar y qué es importante considerar al momento de querer rentabilidad dicha inversión. Abordaremos el riego como una herramienta que por un lado genera gastos de operación y por el otro, ingresos o beneficios adicionales y de esta manera estimar su impacto en el sistema lechero.

Tenemos claro que el funcionamiento del riego genera gastos de operación, dichos gastos son principalmente energía (electricidad o diésel) fertilizante y mano de obra. Según información recopilada en predios regados que están en asesoría de gestión, se ha podido estimar que aproximadamente el gasto operacional total de riego es de aproximadamente $300.000 por hectárea regada en un periodo de riego de noviembre a marzo1. Este gasto asume que se hace uso adecuado del riego, es decir regar el tiempo y con la cantidad de agua suficiente. Por lo tanto, un campo regado tendrá un gasto adicional por hectárea regada año de $300.000 aproximadamente.

1 Los $300.000 incluye lo siguiente: $200.000 en energía (electricidad o petróleo) para 4 meses, 75 kg de urea parcializada en tres aplicaciones, más una aplicación de 75 kilos de mezcla NPK.

Como dijimos anteriormente, la respuesta esperada del riego es una mayor cantidad de materia seca producida por la pradera. Los valores esperados son de aproximadamente 4.000 a 5.000 kg MS/ha/año adicionales por hectárea regada. Estos valores son consistentes en diferentes ensayos en donde se ha evaluado el impacto del riego en las praderas. En el grafico 2 se muestran resultados de ensayos realizados en Colun.

GRAFICO 2. RENDIMIENTOS DE PRADERA CON Y SIN RIEGO (KG MS/AÑO)

De acuerdo a lo anterior, ya podemos obtener un primer valor, el costo de producir un kilo de materia seca a través de riego. Si consideramos los $300,000 gastados por hectárea de riego y la producción de 4.000 kilos de materia seca extra por hectárea regada, el costo de la materia seca extra producida es de $75. En primera instancia, el costo de materia seca regada es muy competitivo con otras alternativas forrajeras, incluso mejor, pero sin lugar a dudas la materia seca conseguida a través de riego es mucho mejor desde el punto de vista de calidad nutricional, una pradera con sequia de verano tiene niveles más altos de FDN que la hace menos digestible y el nivel de proteína más bajo, 54,28% y 10,24% respectivamente y una pradera de verano sin stress hídrico tiene 39,42% FDN y 20,38% de Proteína. (Composición de Alimentos para el ganado Bovino, 2014) Teniendo claro que el alimento conseguido a través de riego tiene un valor más bajo que las alternativas para la época de escases hídrica, la estrategia del uso de riego puede ser enfocado en zonas geográficas en donde el verano es muy seco y por ende es posible reemplazar alimentos más caros, lo cual genera una ahorro en alimentación. Otra opción, es realizar un uso estratégico para aumentar carga animal para así aumentar la producción de leche y con ello mejorar las utilidades del sistema lechero.

CUADRO 1. COSTO KILO MATERIA SECA DISTINTAS ALTERNATIVAS FORRAJERAS

A continuación analizaremos resultados a través de una simulación, en donde se compara el impacto de un predio con y sin riego por un periodo de escasez hídrica de 120 días (verano), se asumen algunos supuestos como carga animal, rendimiento de las praderas y rendimientos de vacas. Los resultados de esta simulación se presentan en la CUADRO N° 2. Es importante considerar que cada predio posee sus propias características y es difícil generalizar para todos los casos, por lo tanto es fundamental sensibilizar individualmente el impacto del riego a nivel predial.

Se puede observar que en primera instancia que el aporte de un 30% de la superficie predial bajo riego es suficiente para reemplazar el ensilaje de ballica requerido para este periodo por parte de las vacas lecheras, además el costo del alimento generado a través de riego es más barato que el generado por medio de la conservación de forrajes. En segundo lugar, al bajar los requerimientos de forraje conservado en verano estos quedan disponibles para invierno, por lo tanto es posible realizar un aumento de carga y con ello un aumento en la producción de leche anual. Este aumento en la producción de leche, puede ser transferido a un aumento de las utilidades, ya que los gastos fijos se mantienen y solo aumentan los gastos variables los cuales se compensan con el aumento de producción de leche. En este ejercicio los ingresos generados por el riego son mayores a los gastos de operación del riego, por lo tanto existe la posibilidad de rentabilizar dicha inversión. No olvidar que estos resultados pueden variar considerablemente entre pedios, zonas geográficas e incluso según años de acuerdo a la variación de las lluvias.

CUADRO 2. COMPARATIVO INDICADORES PREDIO CON Y SIN RIEGO POR UN PERÍODO DE ESCASEZ HÍDRICA DE 120 DÍAS

*Alimentación sin riego: por 120 días (escasez hídrica), 2 kg ms pradera + 5 kg ms ensilaje ballica + 5 kg ms brasicas + concentrado. **Alimentación con riego: por 120 días (escasez hídrica, 7 kg ms pradera + 5 kg ms brasic as + concentrado ***Valores representan resultados de cálculos realizados a través de balance forrajero

En resumen podríamos destacar los siguientes aspectos al momento de evaluar la implementación de riego:

  • El riego es una fuente adicional de alimento a través del aumento productivo de las praderas, para alcanzar un efecto positivo deben estar superadas etapas tales como manejo de pastoreo, control de malezas, incorporación de especies forrajeras nobles y fertilidad de suelo.
  • Es fundamental que a través del riego las praderas tengan un aumento de producción de al menos 4.000 Kg MS/há, de esta forma se conseguirá un costo de materia seca barato que compite con otras alternativas forrajeras.
  • Para conseguir lo anterior es fundamental regar “bien”, es decir comenzar a regar oportunamente y en la cantidad que se requiera. No es buen negocio querer gastar menos en la operación de riego, ya que lo más probable es que las praderas produzcan menos (bajo los 4.000 Kg MS), y con ello solo lograra encarecer el costo de la materia seca producida. Asesorarse muy bien en este tema.
  • Sensibilizar el efecto del riego a nivel predial, ya que de ese ejercicio podrá valorizar la necesidad de aumento de carga animal, cuya incorporación se debe planificar para que no exista un desfase entre el gasto operacional de riego y el aumento productivo del predio.
  • Estimar bien cuál es la cantidad de superficie regada que necesita, de tal manera sea suficiente para generar los kilos de materia seca que necesitan incorporar en la ración.
  • El efecto positivo del riego se puede visualizar de2 formas: corrigiendo una alta carga animal, es decir, cuando se ha aumentado la carga antes de producir la materia seca suficiente y se ha caído en el requerimiento excesivo de forrajes y MS externa al predio encareciendo los costos de producción; y también cuando se está planificando aumentar la producción de forraje para así aumentar la carga y por ende el volumen de producción de leche.