Cultivos Suplementarios

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La escasez de superficie, el aumento de la carga animal y condiciones climáticas adversas (bajas temperaturas y sequias), son algunos de los factores que inciden en el establecimiento de cultivos y forrajes suplementarios en las explotaciones ganaderas del Sur de Chile, los que permiten, en algunos casos, cumplir con los requerimientos del ganado en los periodos críticos del año.

Las praderas permanentes deberían ser la fuente principal de forraje consumidos por el ganado, para lo que existe gran cantidad de variedades de ballicas y especies forrajeras en el mercado, sin embargo, uno de los problemas al que se enfrentan los productores de leche es el déficit en la fertilidad de los suelos que impiden que las praderas permanentes tengan la persistencia deseada y también la falta de eficiencia en el uso de los recursos pratenses, situación que los lleva a optar por forrajes y cultivos suplementarios, los que han aumentado su cultivo de forma importante en los últimos años.

Entre los cultivos suplementarios más usados en la zona sur están las Brassicas; (Nabos, Coles, Ruta baga y Raps Forrajero), el Maíz Forrajero para ensilaje y en menor medida, cereales de grano pequeño para ensilaje, tales como triticale y cebada; y la Alfalfa.

Brassicas

Las Brassicas son en general una buena alternativa como complemento de los forrajes de verano y otoño/invierno según la especie y tipo de animal que se desea suplementar. Se adjunta un cuadro con las distintas especies de brassicas, forma de utilización, rendimiento y largo de su período de desarrollo.

Dentro de las Brassicas el cultivo más utilizado es el Nabo Forrajero, esta es una opción que permite obtener un forraje voluminoso de buena digestibilidad, bajo contenido de proteína, bajo tenor de fibra (FDN) y alto contenido energético en un corto periodo de tiempo. Adicionalmente a la calidad de forraje, es un cultivo de bajo costo de producción y cosecha, que lo hace una excelente alternativa como sustitución de la pradera en el periodo de verano.

El nabo genera un bulbo de alta calidad nutritiva y una importante cantidad de hojas, ambos de fácil consumo a través del pastoreo directo. Después de cierto periodo de acostumbramiento al consumo, de 3 a 5 días, los animales presentan una gran avidez por el consumo de nabo, en donde inicialmente consumen las hojas, quedando los bulbos en el suelo, los cuales son consumidos en los pastoreos posteriores, donde presentan un cierto grado de deshidratación que aumenta la palatabilidad.

A pesar de que el nabo presenta una alta digestibilidad, presenta un déficit de proteínas que requiere el uso de algún tipo de suplemento, además de fibra extra que permita el buen funcionamiento del rumen.

Es de vital importancia adaptar gradualmente al rebaño al nuevo alimento, ya que la población de bacterias en el rumen necesita ajustarse en relación a la dieta previa que venían consumiendo por lo que se recomienda ir incluyendo los nabos gradualmente en la ración, regulando la franja de pastoreo en función de un consumo creciente hasta llegar a la cantidad objetivo, también se recomienda un potrero final de gramíneas, heno o ensilaje durante el tiempo de cambio. Durante esta fase de cambio también es normal que se produzca una disminución en la producción de leche hasta que los microrganismos del rumen vuelvan a estabilizarse.

Debido a que las plantas de nabo producen Glucocinolatos durante su periodo de desarrollo y algunos compuestos azufrados que pueden generar efectos adversos en la salud y nivel productivo de las vacas es que se recomienda su inclusión hasta un 30% de la dieta diaria. Por lo general se calcula un consumo diario de hasta 5 kg de MS proveniente de los nabos.

Otro de los efectos positivos del cultivo de brassicas y de cultivos suplementarios en general, es la fuerte fertilización y el buen control de malezas gramíneas, que los convierte en excelentes “preparadores de suelo”, para el establecimiento de praderas permanentes o de rotación. En explotaciones con praderas degradadas se ha transformado en una excelente forma de mejoramiento de la plataforma forrajera.

Raps Forrajero

Otra especia de brassicas que está tomando mayor importancia es el raps forrajero. Este es un cultivo de rápido crecimiento y alta calidad para ser usado en pastoreo. A diferencia de las otras especies de brassicas el raps puede tener más de 1 pastoreo ya que dependiendo de las condiciones climáticas, de fertilidad y manejo este presenta un rebrote, por lo que es posible considerar 1,3 pastoreos. La primera utilización es alrededor de los 70 a 110 días después de la siembra. Tiene buena tolerancia al stress hídrico por lo que es una muy buena alternativa de verano y sobre toda para zonas de verano más seco.

Maíz Forrajero

El cultivo de maíz para ensilaje ha tenido un aumento importante en la superficie sembrada y el área que abarca su cultivo ha tenido una gran expansión debido a la gran cantidad de híbridos lanzados al mercado en los últimos años que le ha permitido desarrollarse en zonas en que antes este cultivo era impensable. El creciente aumento de los requerimientos energéticos de las dietas en los sistemas lecheros, la ineficiencia en la conservación de praderas y la mala utilización de estas, han hecho que los productores dependan cada vez más de este recurso forrajero.

Además este es un cultivo que tiene la gran ventaja de producir una alta concentración de nutrientes en una pequeña superficie, lo que, si bien es cultivo de alto costo por hectárea, el alto rendimiento potencial a alcanzar y el ya mencionado contenido de nutrientes, lo hace una de las alternativas más baratas de producción tanto por kilo de Materia Seca, como por unidad de nutriente.

El maíz forrajero es un excelente alimento para los rumiantes debido al elevado contenido de energía que aporta el grano a través del almidón. El ensilaje de maíz se usa como fuente de energía y su bajo contenido proteico puede complementarse con suplementos proteicos, como soya, algodón, raps, etc. En sistemas que incluyen maíz en la dieta, se han visto buenos resultados en el aumento de sólidos y en la producción de leche por vaca, lo que ha llevado a los sistemas en general a ser más eficientes en sus costos de alimentación, debido a lo anterior es que cada vez más explotaciones lecheras consideran la posibilidad de contar con este recurso forrajero todo el año, por lo que la superficie sembrada ha aumentado de forma importante tanto por la mayor cantidad de productores que se suman al cultivo, como al aumento de la superficie de los que ya lo tienen incorporado en sus sistemas productivos.

Dentro de los cuidados que se tiene que tener con el maíz, es el hecho de que al tener un buen aporte de azucares, actúa en el rumen de forma muy parecida a un concentrado, por lo que se debe tener la precaución de complementar con una buena fuente de proteína, para no producir desbalances a nivel ruminal que pueda provocar acidosis, sobre todo con aportes extras de concentrado.

Alfalfa

Leguminosa perenne de alta calidad proteica (18-26% PC) presenta su mayor producción de forraje en verano-otoño y buena tolerancia a la sequía. Sus producciones de materia seca bordean las 8-10 toneladas en secano y las 12-15 toneladas en condiciones de riego.

En el sur de Chile se le puede dar varias utilizaciones, como soiling, pastoreo y ensilaje. También es posible la henificación, pero esta presenta limitaciones debido al factor climático. Al utilizarla como ensilaje se reduce el riesgo climático, pero también puede presentar problemas al ensilarla de forma directa y sin aditivos. El ensilaje de alfalfa tiene características nutricionales que la hacen una buena alternativa para ser incluida en la ración de vacas lecheras en producción. Debido al alto contenido de proteína y bajo contenido de carbohidratos solubles (CHO’s), la alfalfa presenta una elevada capacidad buffer, o sea una resistencia intrínseca a la fermentación, por lo tanto el ensilaje directo y sin aditivos, dará como resultado una mala fermentación., que provocará perdida de materia seca y nutrientes. Las alternativas para lidiar con estos problemas son el premarchitamiento (24-48 hrs) para aumentar la concentración de CHO’s disminuyendo su capacidad buffer, y la utilización de aditivos. Para pensar en ensilar sin aditivos se debe premarchitar hasta llegar como mínimo a un 35% de MS, esta posibilidad también tiene la gran limitante climática, ya que se debe tener una ventana climática bastante extensa, lo que con veranos como los últimos registrados no debería representar mayor problema. En este sentido un exceso en la deshidratación puede tener efectos negativos en el material a ensilar, ya sea en el proceso de compactación de este, como también por pérdida de hojas, lo que provocaría una diminución importante de nutrientes, que se concentran en ellas; haciendo esta salvedad, cabe decir que el premarchitamiento es fundamental para obtener un ensilaje de alfalfa de buena calidad. En caso de que las condiciones de premarchitado no fuesen las óptimas, la utilización de aditivos puede asegurar una mejor calidad de ensilaje.

Soiling y pastoreo de alfalfa: debido a ciertas ventajas tanto en la eficiencia utilización como en la salud de los animales, lo más utilizado es el soiling. El soiling presenta una mejor eficiencia de utilización (80% v/s 65%), y una menor producción de MS proveniente de la alfalfa pura, ya que con el pastoreo directo habría una mayor incidencia en la aparición de malezas gramíneas y de hoja ancha, lo que probablemente y con el tiempo resultaría en una menor densidad de plantas debido a la aparición de malezas, lo que podría reducirse con controles oportunos de estas malezas que pueden ser realizados en el periodo de latencia invernal de la alfalfa. Otra de las desventajas del pastoreo es la incidencia de meteorismo o timpanismo en los animales, sin embargo existen medidas preventivas asociadas principalmente al manejo del pastoreo que podría reducir estos riesgos.

Para cualquiera de estas alternativas no dude en contactarse con el equipo de profesionales y técnicos de la Subgerencia de Insumos y Servicios a Cooperados de Colun, los que lo orientaran en la mejor alternativa para sus sistema productivo.

Bibliografía

DEMANETR, ; 2008: Cultivos y forrajes suplementarios.
KLEIN, F. Alfalfa en la décima Región. Usos para producción de leche.