Cuando nos enfrentamos a precios de granos energéticos (maíz y triticale fundamentalmente) mucho más cercanos al precio de la leche, e incluso mayores, y en el caso de los que usan ensilaje de maíz con mayor razón, preocuparnos por aprovechar mejor el almidón de la dieta es fundamental. Así entre las herramientas que nos ayudan a evaluar como va nuestra ración está la observación de las fecas que asociada a la medición de urea en leche que nos entrega la planta periódicamente nos permitirá afinar nuestra suplementación y con ello buscar una mejor conversión del alimento en leche y/o sólidos.  Estas herramientas sumadas a la observación de calidad, cantidad y tiempo de rumia, y llenado ruminal, nos permiten tomar rápidas medidas para mejorar producción.

En esta oportunidad haremos hincapié en la importancia de hacer un buen aprovechamiento del almidón de la ración y en la evaluación visual de las fecas.  

ALMIDON EN FECAS

El objetivo de una dieta balanceada y bien manejada para vacas lecheras es que el almidón sea utilizado en el rumen y no en el intestino, por ello no debe superar el 1% en las fecas. 

A través de la tecnología NIRS se logró llegar a un método de análisis preciso de la concentración de almidón en fecas. Este análisis está disponible en el Laboratorio Agropecuario de COLUN. 

En Agrocolun 57, Nancy Oyarzún, Ingeniera en Alimentos, encargada Laboratorio de Suelos y Forrajes, se refiere en detalle a la técnica, pero a modo de resumen, para obtener una muestra es conveniente hacer una mezcla de fecas compuesta de 10 puñados de muestras tomadas en el recto de 10 vacas, o sea, una muestra por vaca. De esa mezcla tomar una submuestra que debe mantenerse en frío para llevarla lo antes posible al laboratorio de modo de limitar la actividad microbiológica. En la medida que pasa el tiempo, las bacterias presentes en las fecas usan parte del almidón para multiplicarse.

Si al obtener el resultado se enfrenta a un porcentaje mayor al 1% de almidón fecal debería comenzar a revisar los diversos factores que pueden incidir en este resultado. Si el almidón es mayor a 3%, cada 1% de aumento se asocia a una disminución en producción de leche de 317 cc.

Factores que afectan el porcentaje de almidón en fecas

1. En el caso de usar ensilaje de maíz confirmar el procesamiento del grano y la materia seca del mismo. Un ensilaje de maíz muy seco (> 44% MS) tiene menor digestibilidad del almidón, así como si el grano no fue bien craqueado, lo que no arroja el análisis del laboratorio.

2. El grano de maíz entero es casi completamente resistente a la digestión de los microbios del rumen. Por ello el maíz debe ser molido finamente para aumentar su aprovechamiento en el rumen. Por lo anterior, es que se debe poner atención al grado de molienda que ha recibido el maíz que esté usando, o al momento de comprar, no es lo mismo comprar uno con molienda fina que uno extrafino. En el caso de usar pellet también pueden participar de su composición partículas grandes de maíz que pueden explicar parte del problema.

3. La procedencia del grano de maíz también puede afectar su digestibilidad. Maíces importados de Estados Unidos muy secos y con mucho tiempo de guarda, tienden a ser más duros y por lo tanto cuesta que lleguen a moliendas finas.

4. El tratamiento del maíz roleado al vapor alcanza la mayor digestibilidad cuando cumple con los tiempos de procesamiento que le permiten alcanzar una densidad de 360 g/l. En nuestra región usamos maíz hojuelado que se maneja con mayor densidad y por lo tanto menor digestibilidad que el roleado a vapor, sin embargo, es comparable a una buena digestibilidad alcanzada por el maíz molido fino. Para confirmar ese peso, usted mismo puede llenar el volumen de 1 litro con maíz y pesarlo. 

5. Los granos como avena, cebada, triticale y trigo sólo necesitan un aplastado o partido, ya que su almidón a diferencia del almidón del maíz es más soluble y sólo es necesario exponerlo para que en el rumen se aproveche. Por lo tanto, no es necesario molerlos finamente como el maíz. Sin embargo, a veces el flujo de grano por el molino es rápido o los granos muy chicos que no alcanzan a procesarse y podemos encontrarlos en las fecas, incluso hidratados. En el caso de usar concentrados con granos no procesados debe considerar que el valor energético de ese concentrado disminuye.

6. La cantidad de proteína disponible en el rumen puede no ser la adecuada para la cantidad de almidón que comen las vacas. Esta es una de las causas más frecuentes de pérdida de almidón en las fecas, ya sea porque se ahorra en afrecho de soya o afrecho de raps que son las principales fuentes de proteína de las que disponemos y/o porque está sobrestimado el consumo de pradera.

7. El ensilaje de pradera, ya sea como bolo o como parva, también pueden estar aportando menos proteína o más energía de la esperada resultando en que el almidón en fecas aumente. 

EVALUACION VISUAL

Son varios los factores a considerar al aplicar esta herramienta de apoyo con el objetivo de evaluar la situación del momento de la ración.

Color: Dependerá de los componentes de la dieta. Cuando predomina la pradera en la ración, las fecas tienden a ser verdosas. 

Cuando hay mucho ensilaje es café, cuando hay exceso de almidón tiende a ser café claro.

Consistencia: Dependerá del balance de nutrientes de la dieta y de la rumia. Puede variar desde líquida, la cual nunca deseamos, pasando por pastosa, como un puré cremoso que sería el ideal de una vaca en lactancia, luego más firme para vaca seca y finalmente tan seca que tampoco es deseable.

Feca pequeña con buena estructura de dieta con buena disgestibilidad con más de 80% de pradera TCO.

Feca de vaca de inicio de lactancia con falta de adaptación a la ración de producción.

Feca con trozos de maíz partidos y partículas de fibra sin digerir producto de una ración desbalanceada, con déficit de proteína. Inaceptable en vacas de inicio de lactancia.

Feca café claro con presencia de gas producto de alta proporción de almidón fermentado por acción bacteriana.Además, estas fecas tienen olor a fecas de cerdo.

Presencia de Contenido: Dependerá de la digestión de los componentes de la dieta que a su vez está determinada por el balance de nutrientes y procesamiento de los granos. No deberíamos observar granos o restos de granos, y menos trozos de forrajes. 

Feca con muchas partículas pequeñas de fibra sin digerir.

Forma y estructura: Determinadas por la consistencia. El ideal es encontrar fecas redondeadas con una altura entre 2.5 y 4 cm de altura para las vacas en lactancia. 

Comparación dentro de un mismo grupo o lote: El ideal es que al comparar varias fecas en un mismo grupo o lote de vacas éstas sean similares en color, consistencia, contenido, forma y estructura. Si varían se puede asociar a que en el lote existen diferentes dietas. No es poco común encontrar variabilidad al evaluar fecas cuando no se usa carro mezclador y se ofrecen diferentes tipos de silo o bolos o cuando existe competencia entre las vacas por falta de espacio en el comedero (menos de 80 cm de comedero por vaca). 

Tamaño: determinado por la digestibilidad total de la fibra detergente neutra en el tracto digestivo (TTFDND, % FDN).  Una dieta en base a forrajes maduros, que no cubren ni siquiera los requerimientos de mantención de la vaca resultará con fecas secas y grandes, de más de 5 cm de altura. También se asocia a falta de sal (sodio) en la dieta.

Fecas con franca deficiencia de proteína, y probablemente de energía. Inadecuada en todas las etapas productivas de una vaca.  Si se prolonga subalimenta a la vaca. También se pueden encontrar en vacas restringidas de agua por enfermedad.

Fecas de adecuado aspecto para vacas en período seco y preparto. Para lactancia leve deficiencia de proteína, pero de buena digestión.

Fecas de adecuado balance para vacas en producción.  Indica que la dieta está bien balanceada con alimentos de buena calidad. 

Feca pequeña, pastosa, café claro, proveniente de un rebaño con urea menor a 200 mg/l y cuya dieta se basaba en silo de alta digestibilidad, pero baja proteína (<11% Proteína Disponible y < 40% FDN). 

EVALUACION FECAL relacionada con Urea en Leche

Para mejorar la utilidad de esta herramienta se recomienda observar las fecas en el potrero cuando las vacas defecan en tranquilidad.

Además, si su rebaño recibe una dieta balanceada las fecas pueden ser tan “lindas” como las de la foto del título del artículo. Lo invito a darse un tiempo y monitorear las fecas de sus vacas a los pocos días de un cambio de ración.

Ante cualquier duda no dude en contactar a los  profesionales de Agroservicios 

Acerca del autor(es)

Sebastián Cautín Castro

Ingeniero de Sostenibilidad y Control
Gerencia Calidad y Medio Ambiente
Colun