Bienestar Animal y Sustentabilidad en la Producción Láctea

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La percepción del concepto de producción de alimentos de origen animal ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, hoy existe una visión más global de lo que eso significa. Por un lado existe preocupación por el aumento demográfico mundial y de cómo satisfacer de la mejor manera los requerimientos alimenticios de la población, y por otro lado se busca una producción limpia donde se generen alimentos respetando a los animales y al medio ambiente que los rodea. Además existe preocupación de cómo reducir el impacto negativo de esa producción en la comunidad. Es así como hoy se habla del concepto de “sustentabilidad en producción ganadera”. Broom y col (2013), describen que la sustentabilidad en la producción ganadera puede ser posible, siempre y cuando se realice en ambientes que provean a los animales de sus libertades o necesidad básicas resultando en un óptimo bienestar, permita la coexistencia de la producción con una diversidad amplia de organismos nativos que habitan esa área determinada, minimice la huella de carbono y sea capaz de proveer de un estilo de vida justo para las personas que ahí trabajan. Visto desde otro punto, la pregunta que plantea Broom (2017) es ¿cuándo un sistema que involucre la producción animal no es sustentable?, al respecto señala que un sistema no es sustentable cuando existe un uso ineficiente de los recursos alimenticios, se producen efectos adversos en la salud humana, existe un pobre bienestar animal, daño al ecosistema y un comercio no justo. Como se puede evidenciar, en ambos puntos de vista el concepto de bienestar animal es considerado como parte importante de un sistema sustentable exitoso, por lo tanto es necesario considerarlo como parte fundamental de cualquier sistema productivo con miras a la sustentabilidad. Debemos tener presente que la misión futura de la agricultura es comenzar a observar los sistemas productivos desde una visión más holística y optimizar un equilibrio entre producción, medio ambiente (naturaleza y comunidad) y bienestar animal.

Por otro lado, cabe destacar que es un tema de actualidad a nivel nacional y ha sido considerado dentro de la agenda de desarrollo sustentable del sector lácteo de Chile para el 2021 (Odepa, 2020). Esta agenda considera tres pilares fundamentales para alcanzar la sustentabilidad del sector: pilar económico, pilar social y pilar ambiental. Como ya hemos mencionado, el bienestar animal es considerado como parte del pilar social (Figura 1).

En este sentido, los objetivos planteados en relación a bienestar animal apuntan básicamente a que todos los productores lácteos conozcan los beneficios de alcanzar un buen nivel de bienestar para los animales de su rebaño, facilitando con ello el cumplimiento de la reglamentación nacional vigente (decreto 29, Ley 20.380), como también mejorar la longevidad de los animales y la productividad del sector basado en estándares éticos. Por otra parte, este comité sugiere que para aumentar la implementación de buenas prácticas en lecherías, se plantea la instalación del «Protocolo de Bienestar Animal» como principal herramienta de mejora en los predios lecheros. Cabe señalar que la cooperativa COLUN ha tenido un trabajo continuo en estos temas desde el 2013 y posee hoy en día las herramientas necesarias para ir un paso más adelante, esto se refleja en la reciente certificación en bienestar animal acreditada por la empresa Certified humane por ahora a 27 predios y que se espera aumente en el futuro. Sin embargo, no debemos olvidar que el bienestar es un compromiso constante y de trabajo diario lo cual nos permite garantizar a los consumidores la calidad ética de sus productos.

BIENESTAR ANIMAL EN UNA PRODUCCIÓN LECHERA SUSTENTABLE

De acuerdo a lo descrito por Vonkeyserling y col (2013) en relación a la percepción de bienestar entorno a la industria láctea, señala que la mayoría de las personas que ahí trabajan, aún asocian el concepto de bienestar animal con enfermedades, lesiones, reducción en los rangos de crecimiento y problemas reproductivos, los cuales son considerados como aspectos negativos ya que reducen la eficiencia de los animales y del predio. Sin embargo, debemos tener claro que el bienestar animal va más allá que sólo considerar la funcionalidad de los animales, debemos considerar además aspectos de la naturalidad (acceso a pasturas) y estados afectivos de los animales, como por ejemplo la ausencia de dolor. En términos generales, se debe tener presente que las mayores preocupaciones de bienestar animal en entorno a una producción láctea sustentable debe incluir aspectos relacionados con la alta prevalencia de cojeras, las prácticas de alimentación de los terneros, el destino de los terneros machos, la mitigación del dolor (sobre todo en prácticas como el descorné y castración), la separación de los terneros de sus madres y la estabulación (VonKeyselingk y col 2013). Adicionalmente, también debemos agregar aspectos como transporte, manejo y considerar la eutanasia humanitaria como una alternativa para mitigar el dolor o sufrimiento innecesario.

Cuando hablamos de producción ganadera sustentable, el bienestar de los animales se debe ver reflejado en simples medidas que tengan un impacto positivo, por ejemplo en sistemas productivos a pastoreo, el proveer a los animales de árboles en la pradera o de algún tipo de sombra, tiene un impacto positivo en la producción de los rebaños (Broom y col, 2013). Desde el punto de vista de bienestar animal, mantener los animales en sistemas donde hay una combinación de arbustos y árboles es muy útil, sobre todo para producir sombra natural en épocas de calor, protegerlos de lluvias y viento en época de invierno y dar refugio en caso que sean atacados por predadores. Es así como un estudio sobre respuestas conductuales de bovinos donde se le suministro un número mayor de árboles, reporto menores respuestas de miedo y menos comportamientos agonísticos en los animales cuando se compararon con bovinos mantenidos en pastoreo con pocos árboles a disposición. Adicionalmente, en este mismo estudio se encontró una menor cantidad de animales con una condición corporal baja en aquellos que se mantuvieron en predios con mayor cantidad de árboles a su disposición (Mancera y Galindo, 2011). Tal como se describe anteriormente uno de los mayores beneficios del proveer de sombra a las vacas es mitigar el calor y con ello reducir las pérdidas en la producción de leche (Tucker y col 2008). Idealmente con temperaturas sobre 24°C debemos ser capaces de proporcionar sombra al ganado. Recordemos que los bovinos poseen una zona llamada de comfort térmico o zona termoneutral donde se desenvuelven en forma normal y pueden expresar su potencial productivo y reproductivo sin problemas. Sin embargo, cuando las vacas son expuestas a temperaturas extremas (bajas o altas) sobrepasando su zona de comfort térmico es cuando se manifiesta estrés. El estrés térmico generado por la exposición a altas temperaturas trae consecuencias negativas tanto para el bienestar, la reproducción como también en la producción láctea. Es sabido que vacas en lactancia prefieren temperaturas ambientes entre 5 a 25 °C (Roenfeldt, 1998). Sin embargo y basados en los cambios en su producción, se dice que una vaca de lechería estaría fuera de esta zona de confort térmico cuando la temperatura supera los 25°C con un 50% de humedad relativa (Tucker y col 2008). Este estado de estrés térmico se caracteriza por elevados ritmos de respiración y de la temperatura rectal en los animales, como también una disminución del consumo de materia seca y de la actividad reproductiva (Kadzere y col 2002). Como consecuencia hay una reducción en la producción de leche debido entre otras cosas a la disminución del flujo de sangre hacia la glándula mamaria (Cook y col, 2007).

En resumen, la producción láctea sustentable es un nuevo desafío a nivel mundial para la industria láctea en la cual diversos sectores deben trabajar en conjunto para producir las mejores estrategias para alcanzar una producción limpia, amigable con el medio ambiente (incluyendo los animales) y que asegure un producto éticamente rentable.

REFERENCIAS
Broom D. M., Galindo F. A. and Murgueitio E. 2013. Sustainable, efficient livestock production with high biodiversity and good welfare for animals. Proc. R. Soc. B.28020132025.
Broom, Donald Maurice. 2017. Components of sustainable animal production and the use of silvopastoral systems. Revista Brasileira de Zootecnia, 46(8), 683-688. https:// doi.org/10.1590/s1806-92902017000800009
Cook, N. B., Mentink, R. L., Bennett, T. B., & Burgi, K. 2007. The effect of heat stress and lameness on time budgets of lactating dairy cows. Journal of Dairy Science, 90(4), 1674-1682.
Kadzere, C. T., Murphy, M. R., Silanikove, N., & Maltz, E. 2002. Heat stress in lactating dairy cows: a review. Livestock production science, 77(1), 59-91.
Mancera AK, Galindo F. 2011 Evaluation of some sustainability indicators in extensive bovine rspb. royalsocietypublishing.org Proc R Soc B 280: 20132025 7 stockbreeding systems in the state of Veracruz. VI Reunión Nacional de Innovación Forestal 31. México: León Guanajauato.
Oficina de estudios y políticas agrarias-ODEPA.2018. Agenda del desarrollo sustentable del sector lácteo de Chile al 2021. https://www.odepa.gob.cl/wp-content/ uploads/2018/02/12-Agenda-Desarrollo-Sustentable- Sector-Lechero.pdf
Sánchez, M. D., & Rosales, M. 1998. Sistemas agroforestales para intensificar de manera sostenible la producción animal en Latinoamérica tropical. Agroforestería para la Producción Animal en Latinoamérica, ed. M. Rosales, E. Murgueitio, H. Osorio, MD Sánchez, and A. Speedy, 1-12.
Roenfeldt, S., 1998. You can’t afford to ignore heat stress. Dairy Manage. 35 (5), 6–12.
Tucker, C. B., Rogers, A. R., & Schütz, K. E. 2008. Effect of solar radiation on dairy cattle behaviour, use of shade and body temperature in a pasture-based system. Applied Animal Behaviour Science, 109(2), 141-154.
VonKeyserlingk M.A.G, N.P. Martin, E. Kebreab, K.F. Knowlton, R.J. Grant, M. Stephenson, C.J. Sniffen, J.P. Harner, A.D. Wright, S.I. Smith. 2013. Invited review: Sustainability of the US dairy industry, Journal of Dairy Science, Volume 96, Issue 9,Pp: 5405-5425.