La selección de una estrategia de fertilización nitrogenada en otoño para praderas de secano, debe considerar como punto central el estado de las plantas, lo cual es dependiente en gran medida de las condiciones climáticas y el manejo de pastoreo realizado durante el verano-otoño.

Considerando un verano normal o seco, en el cual las praderas se secan como consecuencia de las altas temperaturas y falta de humedad, la sugerencia es esperar 1 o 2 pastoreos de importancia para realizar la primera aplicación con alguna fuente nitrogenada, ya que el suelo tendrá nitrógeno por sobre lo requerido como consecuencia de la mineralización de la materia orgánica, el cual podrá ser utilizado sólo con el rebrote y crecimiento de las praderas.

Por lo tanto, se debe evitar aplicar nitrógeno (N) antes o inmediatamente después de las primeras lluvias, ya que existiría un exceso de nitrógeno disponible, sin obtener un crecimiento adicional, pero si se traducirá en un contenido excesivo de proteína en la pradera reduciendo el consumo por una menor palatabilidad y disminuyendo la producción de leche como consecuencia del menor consumo y el gasto energético adicional por parte de la vaca para eliminar el exceso de nitrógeno consumido.

Además, está el riesgo de que las vacas lecheras sufran de una serie de problemas, como; fallas reproductivas, laminitis, riesgo de intoxicación por nitritos y riesgo de intoxicación por amonio.

Sumado a esto y considerando el costo actual de los fertilizantes nitrogenados, una aplicación antes de lo sugerido no tiene justificación técnica.

En praderas con riego se produce una liberación más constante y menos abrupta de nitrógeno por parte del suelo, por lo que se debe mantener un aporte equilibrado y ambientalmente sustentable de nitrógeno, el cual considere el aporte de la mineralización, de otras especies como tréboles, el reciclaje que se pueda producir por los aportes de la orina durante los pastoreos y los aportes de las aplicaciones de purines.

¿Qué estrategias puedo seguir para realizar aportes de nitrógeno que tengan un impacto positivo en las praderas y que sea económicamente viable, considerando el costo actual de los fertilizantes?

Al inicio de las lluvias de importancia, que se debiesen producir normalmente en marzo, la sugerencia es utilizar sólo el aporte del suelo (Diagrama 1).

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Como alternativa a lo anterior se puede complementar el aporte de la mineralización con productos que contribuyan a reactivar el crecimiento de las praderas (nutrientes y promotores de crecimiento; ejemplo 2 L/ha de NanoEnergy). Es importante destacar que la aplicación de este tipo de productos debe realizarse sobre una pradera que ya haya rebrotado, ya que se debe contar con hojas verdes y en crecimiento, que puedan absorber el producto.

Diagrama 1. Estrategias de uso de nitrógeno al rebrote de praderas.

AGROCOLUN 57: Estrategias de Fertilización Nitrogenada de Otoño en Praderas

Una vez que se hayan realizado 1 o 2 pastoreos de importancia, es posible tomar distintas alternativas de aporte externo de nitrógeno (abril-mayo), de acuerdo a lo expuesto en el Diagrama 2.

Diagrama 2. Estrategias de uso de nitrógeno posterior a los primeros pastoreos.

AGROCOLUN 57: Estrategias de Fertilización Nitrogenada de Otoño en Praderas

Estrategia 1: considera el manejo tradicional, aplicando por ejemplo 60 kg/ha de urea o 100 kg/ha de Can27 o fertilizante nitrogenado similar; considerando también como alternativa las unidades de N que pueda contener una mezcla.

Estrategia 2: el aporte de nitrógeno que se puede realizar a través de la aplicación de purines (y otros similares) es importante, con un rango de 0,16% a 5,25% de N total (0,02 a 2,11 de N soluble), dependiente entre otros factores del contenido de materia seca, el cual normalmente será más alto en otoño, por el menor ingreso de agua lluvia al pozo purinero.

Tomando esto en consideración una aplicación en otoño de aproximadamente 25.000 a 35.000 L/ha permitiría cubrir una dosis completa de N, existiendo unidades adicionales de N que se entregarán en el mediano o largo plazo (N orgánico que debe transformarse en N soluble y disponible para la planta).

Considerar que el purín además de ser un recurso disponible en todas las lecherías, permite reciclar nutrientes internamente dentro del predio a bajo costo; aportando otros nutrientes como potasio, fósforo, azufre, calcio, magnesio y microminerales en general.

Se sugiere aplicar purines, previo o durante lluvias que permitan reducir pérdidas de nitrógeno por volatilización.

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El nitrógeno debe aplicarse idealmente inmediatamente después del pastoreo, ya que la absorción de la pradera es rápida y el máximo se produce entre 5 y 12 días post-aplicación, por lo que es necesario dar el tiempo suficiente entre la aplicación y el pastoreo siguiente.

La aplicación de N en otoño debe realizarse sólo hasta que existan condiciones favorables de temperaturas, y por tanto de tasas de crecimiento adecuadas de la pradera.

AGROCOLUN 57: Estrategias de Fertilización Nitrogenada de Otoño en PraderasAnte cualquier comentario o consulta no dude en solicitar el apoyo y asesoría del equipo del departamento agropecuario de COLUN.

Acerca del autor(es)

Jorge Schöbitz Gebauer

Ingeniero Agrónomo
Mg. Sc.
COLUN