Equipo de ordeña rotativa

A consecuencia de una agricultura más intensiva, la industria láctea se ve enfrentada a muchos desafíos en varios frentes: percepción pública, bienestar animal, viabilidad financiera y presión ambiental.

A estos cambios se suman otros desafíos como el valor de la tierra en el sur de Chile, aumento creciente en costos, decreciente disponibilidad de agua para la producción agrícola y ganadera.

El resultado, un nuevo escenario en el uso de estos recursos y exigencias de mayor rentabilidad. Nuevas estrategias son necesarias que se deberían abordar a través de la tecnificación de los sistemas productivos con fuerte base pastoril, que no debemos perder de vista.

Una base pastoril requiere de pasos progresivos y firmes, de forma que continúen siendo competitivos frente a otras alternativas agrícolas (frutas). Vemos productores que están migrando, de norte a sur, en busca de los recursos disponibles que de la zona sur del país.

Lo antes mencionado nos obliga a seguir buscando formas de aumentar la rentabilidad por 2 vías, sea aumentando los ingresos o la facturación produciendo más litros, kilos de sólidos y precio; a su vez, disminuyendo y/o diluyendo los costos que permitan aumentar el margen.

La industria láctea espera que los agricultores continúen adaptando y mejorando los sistemas agrícolas lecheros con base pastoril, para cumplir y superar los estándares actuales y abastecer una demanda creciente de productos lácteos.

Los sistemas productivos lecheros actuales del Sur de Chile, han sido reconocidos por su producción lechera tradicional basada en pastos, que es el gran diferenciador y que como se mencionó debe seguir siendo la base de los sistemas. Al público y consumidor le gusta ver vacas pastando, mostrando un comportamiento cercano a lo natural y eso habrá que mantenerlo, pero moderno, tecnificado y sustentable. Los cambios en los sistemas de producción lechera de los últimos años en Chile están avanzando a un gran ritmo, sobretodo la carga animal, o sea el número de animales por hectárea, como también la producción y kilos de sólidos por vaca.

Esta tecnificación de las lecherías en sistemas pastoriles, es de avance sin regreso, lo que va generando sistemas productivos de mayor tecnificación y desafíos.

A continuación, detallaremos las diferentes herramientas de tecnificación que paso a paso se van generando y que son necesarias de implementar en estos sistemas productivos en base a pasto. El orden de dicha tecnificación no es al azar, sino que obedece a una suerte de peldaños de una escalera donde es necesario completar cada uno de ellos para continuar con los siguientes. Las herramientas de tecnificación son las que a continuación se detallan:

  1. Mejorar la fertilidad de suelos, que es la base de la producción de praderas y forrajes intraprediales, sin duda más económicos, apoyándonos con agricultura de precisión que se basa en la toma de muestras de suelo, su análisis y la aplicación de fertilizantes naturales y sintéticos, en base a la necesidad específica de cada cultivar y tipo de suelo. Este solo manejo permite un 25 a 30% de mayor producción.
  2. Diseños y construcción de caminos, para permitirle a las vacas el desplazamiento que deben hacer en la búsqueda y cosecha de la pradera de forma directa, protegiendo sus pezuñas y alargando su vida productiva en el rebaño.
  3. Diseño y construcción de redes de bebederos que permiten a los animales satisfacer sus necesidades de agua a nivel de potreros pastoreados y por ende mayores consumos de pradera y producción. Pensar que la leche es más de 85% agua.
  4. Correctos manejos de pastoreo a través de mediciones de disponibilidad de pradera antes y después de pastorear las vacas, que se pueden hacer con platos, motos con carros u hoy día con el uso de satélites y drones que permiten aumentar la eficiencia de utilización de esa pastura para lograr sobre el 75%, acompañado del uso estratégico de cercos móviles. Además de capacitar al personal para respetar el desarrollo, crecimiento y persistencia de las praderas entre pastoreos. Esta herramienta permite aumentos sobre el 15%.
  5. Selección de cultivares de mayor productividad y potencial genético que con buena fertilidad (debe estar primero) y manejos de pastoreos, logran mayor productividad, sobre 20% por sobre las variedades habituales.Sistema de riego tecnificado
  6. Uso de riego tecnificado para épocas estivales que permiten aumentar la productividad anual entre un 30 a 40%, lo que permite expresarse a estos nuevos cultivares, como a su vez extender las primaveras y el consumo de pradera y asegurar de esa forma la comida y la lactancia de las vacas. Y uno de los beneficios principales darle más vida útil en el tiempo y que realmente sean praderas permanentes.
  7. Aumento de carga animal, para aprovechar de consumir todo el forraje producido y de esta manera ser más eficiente productivamente. Si queremos que cada vaca coma 2.800 a 3.000 kilos de MS y nuestra pradera produce 10 toneladas consumibles, deberemos tener la carga para aprovechar todo ese pasto.
  8. Incorporación de cultivos suplementarios para épocas críticas (brassicas, maíz, alfalfas, tréboles, avenas y cereales de grano pequeño), que permitan tener una mayor cantidad de alimento de producción propia, con triple beneficio, como sería aportar la suficiente cantidad de comida a los animales en épocas críticas (mejor bienestar), no perjudicar la pradera en épocas críticas que pudieran sobre talajearse o destruirse (respetar rotación) e importar menos alimentos comprados para mantener costos bajos.
  9. Construcción de plataformas o calles de comida, donde poder alimentar los animales para evitar romper praderas y pérdidas de alimentos, que a través de mediciones son pérdidas superiores al 30% de lo que se ofrece de esta forma a los animales.
  10. Uso de carros forrajeros o mezcladores que permitan alimentar a un número importante de animales con cantidad de alimento conocida y raciones o dietas equilibradas, que permitan expresar el potencial genético de los animales hacia producción de leche y sólidos. Además, ésta tecnología permite disminuir o cuidar el trabajo de personas que desarrollan esta labor.Sistema de ordeño rotatorio con alimentador automático
  11. Selección genética de los animales, sea por la incorporación de controles lecheros, inseminación artificial y hoy día pruebas genómicas (estudios de sangre o pelo que permita determinar su genética), herramientas que apuntan a la selección de animales cada vez más eficientes en la producción de leche y sólidos lácteos.
  12. Alimentación inteligente robótica, que obedece al uso de sistemas de alimentación en sala vaca a vaca acorde a su estadio de lactancia y productividad, con el fin de ser eficiente en el uso de alimentos concentrados que son de alto costo.
  13. Detección de celo, salud y rumia a través de collares o dispositivos intraruminales, que permiten mejorar estos indicadores tan relevantes en una lechería.
  14. Instalación de puertas de selección que nos permite ahorrar mano de obra como también a asegurar la realización de tareas diarias o rutinarias como la inseminación, la revisión o tratamientos de un animal, sin que se pierda esa acción.Sistema de ordeño robótico
  15. Ordeño robótico, sea a través de robot propiamente tal, lo que facilita la ordeña y que suma los beneficios mencionados en el punto xiii, y que beneficia al animal, su productividad, como el disminuir el trabajo de parte de las personas.
  16. Protecciones climáticas como patios con dormideros parciales (horas del día) o maternidades que se enfocan en mejorar las condiciones de bienestar animal, evitando los animales permanezcan en el barro o bajo condiciones climáticas adversas como temporales o falta de sombra, que los afecten. Además, es la forma de asegurar comida y mayor producción y consumo de pradera, pues la manera que eso suceda es no rompiendo la pradera en épocas invernales, como respetando sus tiempos o ciclos productivos o rotaciones. Su construcción ha permitido aumentar un 15 a 20% la producción y el consumo de pradera por parte de los animales.

CONCLUSIONES

El público es cada vez más consciente de la procedencia de los alimentos, lo que obliga a que los estándares de la cadena láctea en general, deben ser superiores. Los mercados de exportación y la población urbana seguirán exigiendo mejoras en los sistemas agrícolas. Los consumidores esperan productos de alta calidad de una industria agrícola respetuosa con el medio ambiente y exigiendo bienestar de los animales, lo que sin duda se da en sistemas pastoriles tecnificados. Por su parte los productores deberán ser más rentables y competitivos para permanecer en el negocio de la producción de leche.