Resultados Concurso Pradera y Suelo Colun

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Relación entre fertilidad del suelo y nutrición mineral en la dieta de las vacas

Cuando se habla de la calidad del forraje, a menudo nos enfocamos en carbohidratos, proteína y la energía derivada de los forrajes y pocas veces analizamos su perfil mineral. Por otra parte tampoco comprendemos a cabalidad cuanto traspasa el suelo a la parte foliar de la planta (ballicas), tampoco está claro, lo que ocurre con los nutrientes con que fertilizamos el suelo aparte de apoyar el crecimiento, y qué relación hay entre fertilidad de suelo y el aporte de esos nutrientes a la pradera, que será el principal alimento de nuestras vacas.

Producto de ello y para comprender mejor lo planteado, el equipo de profesionales de Colun realizó un estudio en la pasada Primavera del 2019, de más de 80 predios, en los que se tomaron muestras solo de pradera permanentes en el momento óptimo para entrar a pastorear (2,5 hojas; 2.500 a 2.700 k MS) y a su vez muestras de suelo bajo las plantas cortadas, para saber si había alguna relación entre la fertilidad de este suelo y el aporte nutricional mineral que tenía esa planta (Foto 1).

Los minerales analizados en la Planta y en el Suelo fueron Fósforo, Calcio, Magnesio, Potasio, Sodio y Azufre (llamados macro minerales) que son muy importantes para la nutrición animal. Después de ser absorbidos por los animales, estos minerales son parte de estructuras óseas y de innumerables procesos biológicos vitales y del metabolismo animal que impactarán sobre el rendimiento y salud animal. Las plantas por su parte también necesitan estos minerales para funciones biológicas y crecimiento, estas absorben los minerales disponibles del suelo dependiendo de una cantidad de factores, tales como época del año, tipo de suelo, contenido de agua, etc. y tal vez otros aún desconocidos.

Analizaremos a continuación mineral por mineral y su comportamiento, tanto en el suelo como en la planta y qué tan relacionados están; y si es posible deducir que mientras mejor fertilidad tiene el suelo, mejor aporte mineral tienen las praderas que pastorean las vacas.

FÓSFORO

Se puede observar en el Gráfico 1, que en la medida que los niveles de fósforo en suelo aumentan (eje X” horizontal), no aumenta el nivel de fósforo foliar de la pradera (eje Yvertical). Niveles de 0,4% de la materia seca (MS) en la planta, que serían muy adecuados para las vacas en producción, se pueden encontrar con niveles en suelo de 10 hasta 40 ppm. La correlación entre el fósforo del suelo y el foliar es nula. Sería adecuado ver nuevas técnicas de análisis de fósforo que considere el aporte de este elemento que se ha realizado vía aplicaciones de roca fosfórica. Ya que por la técnica Olsen, más del 50% de las muestras de suelo, presentan niveles de fósforo bajo los 15 ppm (línea roja), lo que sin duda afecta la productividad y sobrevida de las praderas que deseamos sean permanentes.

CALCIO

En el Gráfico 2, muestra que en la medida que los niveles de calcio en suelo aumentan (eje X” horizontal) no aumenta el nivel de calcio foliar de la pradera (eje Yvertical). Niveles de 0,8% de Calcio en la materia seca (MS) de la planta, serían muy adecuados para las vacas en producción, y este valor se puede encontrar con niveles de Calcio en suelo de 3 hasta 12 o 14 cmol+/kg. Por lo mencionado anteriormente, no existe correlación entre el Calcio del suelo y foliar. Se aprecia también que cercano al 50% de las muestras de suelo están por debajo de los 8 cmol+/kg de Calcio, que se necesitarían como mínimo para tener una buena suma de bases y con ello una productividad y persistencia adecuada.

MAGNESIO

En el Gráfico 3, se muestra que en la medida que los niveles de magnesio en suelo aumentan (eje X” horizontal) no aumenta el nivel de magnesio foliar de la pradera (eje Yvertical). Niveles de 0,4% de la materia seca (MS) en la planta, que serían muy adecuados para las vacas en producción, no se pudieron encontrar a nivel foliar, siendo el magnesio una de las causales de hipomagnesemia en las vacas. Los niveles promedios más comunes foliarmente fueron de 0,20 a 0,25%. Estos niveles foliares mencionados se presentan con niveles en suelo de 0,5 hasta 4 o 5 cmol+/kg. Por ende pensar tener más magnesio en las vacas fertilizando con más magnesio no parece ser la solución y por ende habrá que suplementar. Entonces, la correlación entre el Magnesio del suelo y foliar es nula o no existe. Se aprecia también que más del 90% de las muestras de suelo están por sobre los valores de 0,75 cmol+/kg que se necesitarían como mínimo.

POTASIO

En el Gráfico 4, se muestra que en la medida que los niveles de potasio en suelo aumentan (eje X” horizontal), no aumenta el nivel de Potasio foliar de la pradera (eje Yvertical). Los niveles adecuados para las vacas en producción deberían ser bajo el 1,5% de la materia seca, los que no se pudieron encontrar. Los niveles promedios superaron 2 veces el valor que necesita la vaca, lo cual acarrea fuertes desbalances internos en el animal agravando problemas como hipocalcemias e hipomagnesemias. Estos altos niveles foliares mencionados, se presentan con niveles en suelo de 100 hasta 1.000 ppm de potasio. La correlación entre el Potasio del suelo y foliar es nula. Se aprecia también 1/3 de las muestras de suelo están bajos en potasio (limita crecimiento) y un 20% muy por sobre los 450 ppm que sería muy alto.

SODIO

El Gráfico 5, muestra que en la medida los niveles de Sodio en suelo aumentan (eje X” horizontal), no aumenta el nivel de Sodio foliar de la pradera (eje Yvertical). Los niveles adecuados para las vacas en producción deberían ser de 0,2% de la materia seca (25% de las muestras foliares). La correlación entre el Sodio del suelo y foliar no existe. Se aprecia también 2/3 de las muestras de suelo están bajos en sodio (limita crecimiento) y se alteran relaciones en suelo con potasio que deben existir.

AZUFRE

El Gráfico 6, muestra que en la medida los niveles de Azufre en suelo aumentan (eje X” horizontal), no aumenta el nivel de Azufre foliar de la pradera (eje Yvertical). La correlación entre el Azufre del suelo y foliar no existe. Se aprecia también 50% de las muestras de suelo están bajos (limita crecimiento) y por otra parte este mineral es necesario para la fabricación de proteína de alta calidad (aminoácidos azufrados), por lo que suelos pobres en este mineral generan praderas menos proteicas. En este último punto hubo una correlación en los datos al analizar el nivel de Azufre y % de proteína.

CONCLUSIONES:

• No existe correlación para ningún mineral del suelo y la pradera en esta época del año.
• Las causas de esta inexistente relación no está del todo clara.
• Habrá que seguir investigando esta relación en otras épocas del año para ver su comportamiento.
• Será importante el muestreo de suelo de manera más frecuente para establecer junto a su asesor la estrategia de fertilización mirando como objetivo la mayor producción de la pradera más que sea un aporte mineral para la vaca que lo consume, ya que como se observó la correlación es muy baja.
• Dada esa inmensa variabilidad es importante estar muestreando continuamente nuestros forrajes (praderas y ensilajes) y suplementar acorde a lo que arroje la formulación de dietas.