Importancia del Espacio en el Bienestar Animal

0
2111

El espacio físico que utiliza un animal es un concepto aplicado a múltiples propósitos en veterinaria. Sin embargo, cuando nos referimos al espacio asignado a un animal en un sistema productivo (lechería o carne), estamos frente a un concepto frecuentemente utilizado y que forma parte de una serie de decisiones de manejo que se toman a diario en un rebaño. Por ejemplo, debemos saber cuál es el espacio adecuado para las vacas durante su estabulación, cuanto es el espacio de comederos que se debe asignar a cada individuo del rebaño, que espacio debe disponer un animal durante su transporte etc. Para entender un poco mejor, debemos partir por clarificar detalladamente el concepto de “espacio físico” que se asigna a un animal en forma individual o en grupo y las implicancias que este puede tener en su bienestar.

Cuando nos referirnos al espacio que un animal ocupa, existen dos términos comúnmente utilizados: el espacio permitido, espacio disponible o en ingles llamado“space allowance”, que básicamente describe el área que un animal utiliza cuando esta estabulado o durante el transporte y que se expresa en m2 o como m2/100 kilos de peso vivo. El espacio disponible considera básicamente las dimensiones físicas del animal y describe el área utilizada por el individuo. A modo de ejemplo, durante el transporte comercial de ganado en Chile, el espacio disponible para un ternero de 200 kilos en un camión fluctúa alrededor de 0,66 m2 por animal. Por otro lado, está el término densidad de carga o “stocking density”

en inglés, que se refiere al número o el peso de animales dentro de una cantidad especifica de espacio, es más comúnmente usado cuando nos referimos a un grupo de animales, se expresa como kilos de peso vivo por m2 de área de piso (kg/m2) (Warriss y col., 2002).

En la práctica cuando hablamos de densidad de carga, la reglamentación chilena establece que para el transporte de ganado bovino (Decreto N°240 de la Ley de Carnes y el Decreto N°30 de la Ley de Protección Animal) la máxima densidad de carga permitida es de 500 kg/m2. Para entender más fácilmente el cálculo de la densidad de carga durante el transporte, citaremos el ejemplo descrito en el Manual para transporte de ganado bovino realizado por la Universidad Austral de Chile (www. bienestaranimal.cl) donde se define densidad de carga durante el transporte como la cantidad de kilos de animal que lleva por metro cuadrado de superficie de su camión (carrocería), y puede ser calculada de la siguiente manera:

– Primero debe calcular los metros cuadrados disponibles para carga de su vehículo. Esto se obtiene multiplicando el largo por el ancho del camión y/o carro, medidos por dentro.

Ej. Camión de 12m largo x 2,5m ancho = 30m2 disponibles para carga.

  • Para obtener la máxima capacidad de carga, multiplique los metros cuadrados disponibles por 500 kg. Ej. 30m2 x 500kg = 15.000kg, esto sería la máxima capacidad de carga de su vehículo.
  • La capacidad máxima (calculada previamente) divídala por el peso promedio de los animales (sin destare) a cargar nos entregara el número máximo de animales a cargar. Ej. Si usted lleva animales de 450kg, divida 15.000kg/450kg = 33 animales de 450kg sería el máximo a cargar.

Si tomamos el ejemplo anterior y cargamos 40 animales de 450 kilos en vez de 33, estamos frente a una sobrecarga animal con una reducción considerable del espacio disponible para cada animal (de 0.91 m2/ animal a 0.75 m2/animal). Un exceso de carga durante el transporte provoca considerables consecuencias en términos de bienestar y económicas. La sobrecarga puede ocasionar que animales que se han caído durante el viaje no puedan volver a ponerse de pie por falta de espacio y como consecuencia se producen pisotones hacia el animal echado lo que provoca múltiples contusiones generando estrés, dolor y pérdidas económicas por concepto de calidad de canal (figuras 1 y 2). Uno de los principales problemas de calidad como consecuencia al estrés es el “corte oscuro”, que se manifiesta como un oscurecimiento en el color de la carne y un pH alto, sobre 6.0. Esto dificulta el envasado al vacío por ende su adecuada comercialización.

Figura 1. Sobrecarga durante el transporte.
Figura 2. Canal contundida.

Otra consecuencia que sufren los animales frecuentemente producto de la sobrecarga durante el transporte (sobre todo durante el transporte prolongado), es la dificultad para acceder a comida y agua (figura 3), generalmente los animales de mayor rango social del grupo son los que logran tener mayor acceso a los recursos. Lo anterior genera pérdidas importantes de peso en los animales e incluso inanición y en algunos casos puede provocar deshidratación y muerte (sobre todo en climas calurosos). La reglamentación vigente señala que, en viajes de más de 24 horas, los animales deben recibir agua y alimento.

Figura 3. Animales compitiendo por agua dentro de un camión durante transporte prolongado.

RELACIÓN ENTRE ESPACIO Y CONDUCTA

El espacio es fundamental para que los animales puedan manifestar su comportamiento en forma natural y asegurar su bienestar. En general el espacio disponible asignado a un animal (estabulado o transportado) debe ser suficiente para permitir a cada individuo realizar cambios posturales, llevar a cabo actividades vitales comobeber,alimentarseydescansar.Ademásdetener la posibilidad de interactuar con otros individuos de su especie permitiendo conductas de acicalamiento, monta y establecimiento de la jerarquía social del grupo. En relación al espacio de alimentación en estabulación, se estima que el espacio mínimo de comedero requerido para que todas las vacas puedan alimentarse al mismo tiempo esta entre 0.6 m a 0.76 m lineales por vaca(Grant and Albright, 2001). Debemos tener presente que cuando el espacio es limitado, sobre todo en rebaños grandes, no todos los individuos tendrán la oportunidad de alimentarse, sino que lo harán principalmente aquellas vacas con una jerarquía social mayor del grupo, dejando a las más débiles con poco o nulo acceso a los recursos. Por otro lado, un espacio insuficiente puede estimular agresiones entre los animales, principalmente como respuesta a la competencia por los recursos. Así lo describe De Vries y col (2003), quien probó dos espacios diferentes de comedero en vacas Holstein en lactancia. Por un lado, los animales tuvieron acceso a 0.5 m/animal versus 1 m/animal. Este estudio encontró que usando un espacio de 1m lineal por vaca, un número mayor de animales accedió a los comederos, la actividad de alimentación y el tiempo que permanecieron comiendo aumento en un 14% y 10 % respectivamente. Adicionalmente, la conducta de agresividad reflejada en el número de desplazamientos en los comederos aumentó cuando el espacio disponible se redujo a 0.5m/ animal. En cuanto al espacio de cama, cuando existe una densidad elevada en el uso de los cubículos, donde un cubículo es usado por mas de una vaca, se produce una disminución en el tiempo que las vacas destinan al descanso, aumenta el nivel de agresión y existe un mayor número de animales echados en los pasillos comparado con sistemas donde existe un cubículo por vaca (Fregonesi y col, 2007). Lo anterior puede actuar como factor de riesgo en la presentación de cojeras.

Es importante recordar que el espacio disponible para un animal con adecuados estándares de bienestar animal debe considerar dos conceptos fundamentales dentro del término espacio:

1. Espacio individual, por un lado, debemos preocuparnos del espacio físico individual que los animales necesitan para realizar su conducta normal como pararse, echarse o simplemente acicalarse. Este espacio es muy importante sobre todo en vacas lecheras estabuladas, donde los animales pasan horas y/o meses (estabulación parcial o total) en un espacio limitado. Además, el espacio individual es importante de considerar durante el transporte y/o traslado, particularmente durante trayectos largos donde los animales tienden a echarse, pararse y necesitan espacio para mantener el balance durante el movimiento del vehículo.

2. Espacio social, es el espacio considerado para que las vacas realicen interacciones sociales con miembros del rebaño. Este espacio social surge debido a la necesidad de las vacas de mantener distancia entre ellas en forma natural. Esta distancia va a dependerde la relación afiliativa y de dominancia que existaentre los individuos. Se ha visto, que la distancia entre vacas que están estabuladas a la hora de laalimentación fluctúa entre 0.15 a 2.10 m cuando seles asigna 0.5 m de espacio de alimentación por vaca, mientras que esta distancia aumenta entre 0.30 a 4.20 m cuando a los animales se les da un espacio de 1,0 m como espacio de alimentación (DeVries et al., 2004).

Sin embargo, en la práctica el espacio físico que un animal requiere es una mezcla o una superposición entre el espacio individual y social. Por ejemplo, cuando una vaca es forrajeada en un patio de alimentación, debemos pensar cuánto espacio individual tenemos para que todas las vacas del rebaño tengan acceso a la comida al mismo tiempo (sincronización de las actividades). Pero también debemos pensar en el espacio social que va a utilizar cada animal para interactuar con sus conespecíficos y que le va a permitir establecer su jerarquía social y desarrollar ciertas conductas como peleas y desplazamientos en el área de los comederos a la hora de competir por los recursos (Figura 4).

Figura 4. Desplazamientos en vacas lecheras como resultado de competencia por alimento.

REFERENCIAS

DeVries T.J, M.A.G. von Keyserlingk, K.A. Beauchemin. 2003. Diurnal feeding pattern of lactating dairy cows. J. Dairy Sci., 86 (2003), pp. 4079-4082.

DeVries, T.J., Keyserlingk, M.A.G., Weary, D.M., 2004. Effect of feeding space on the intercow distance, aggression, and feeding behavior of free-stall housed lactating dairy cows. Journal of Dairy Science, 87, 1432- 1438.

Fregonesi, J.A., Tucker, C.B., Weary, D.M., 2007. Overstocking reduces lying time in dairy cows. J. Dairy Sci. 90, 3349-3354.

Grant R.J, J.L. Albright. 2001. Effect of animal grouping on feeding behavior and intake of dairy cattle. J. Dairy Sci., 84 (E. Suppl) (2001), pp. E156-E163.

Warriss, P.D., Edwards, J.E., Brown, S.N., Knowles, T.G., 2002. Survey of stocking densities at which sheep are transported commercially in the United Kingdom. Vet Rec. 150, 233-236.